ÉTICA Y PODER
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a ética
obedece a un contexto social-cultural e histórico y según la RAE es un conjunto
de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano en una
comunidad. Me quiero quedar con esta definición pues tiene el componente de
comunidad, es que la ética cambia y se modifica según cambian las relaciones
humanas, por eso para mí, mantener la ética tiene el desafía de estar atenta a
las relaciones humanas.
Por otro lado, el poder hay quienes lo
distinguen como dominación, incluso Lao Tzu nos dice que Dominar a otros es fuerza, dominarse a uno mismo es el verdadero poder y
aún en estos días puedo observar que hay quienes miran el poder desde la
dominación. Sin embargo, aparece ante mi Max Weber que me muestra el poder como
La oportunidad o posibilidad existente en
una relación social que permite a un individuo ejercer su propia voluntad. Y
con esta definición me hago partícipe del llamado que tiene Max Weber, que
siento como un llamado de construir una relación social, desde la conversación,
desde el diálogo que nos permita construir acuerdos.
Y ya con ambos conceptos más claros, quisiera
fundirlos y ponerlos a danzar juntos. Con la música que dan las relaciones
humanas, esa música que a ratos es como un vals y a ratos es punk. Y los pongo
a danzar y se mezclan, y cuando están en el vals tenemos una ética al servicio
de las relaciones sociales, en la que todos somos seres dignos, entonces es un
poder que parte con la intención de un mundo mejor. Y la voluntad es genuina y
se reconoce como el poder al servicio del bien común. ¿Cuándo se danza al ritmo
del punk? ¿Dónde empieza el poder como dominación? Y aquí es cuando vuelvo
presente el desafío de observar los valores éticos. Cuando sucede en la
historia un cambio de paradigma, que es un cambio en las relaciones humanas (sean
entre humanos y entre humanos y su entorno) tenemos que escuchar qué valores
éticos están cambiando. Entonces el poder de las conversaciones, el poder de la
escucha, el poder de la flexibilidad, el poder del presente nos recuerda que
todo está en las relaciones dignas.
Cuando suceden quiebres éticos, cuando los
paradigmas sociales-culturales cambian, surge el Coaching como una herramienta
para aprender a danzar con el ritmo del punk, danzar con el poder de
escucharnos, danzar con el poder de conversar, danzar con el poder de movernos
a este nuevo ritmo sin dejar de estar presentes. Desde el coaching ontológico
surge un espacio para observarnos y movernos hacia el nuevo paradigma.
Hoy identifico un cambio de paradigma, con un
quiebre ético y siento la necesidad de conversar, escuchar y danzar. ¿Qué
valores éticos estamos dejando atrás? ¿Qué nuevos valores éticos se incorporan
en nuestra danza? ¿Al servicio de qué queremos poner a disposición nuestro
poder? ¿Qué poder personal necesitamos dominar para dar paso a este nuevo
paradigma ético? Son muchas preguntas, y creo en las respuestas personales y
colectivas, que se deconstruyen y se construyen, creo en la continua danza,
entre la ética y el poder.
Go Team!
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